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Claves para mejorar tu rendimiento en rumbos abiertos de ILCA, por Antonio Coronilla

Claves para mejorar tu rendimiento en rumbos abiertos de ILCA, por Antonio Coronilla

David Villalpando |

Eres regatista de ILCA y buscas nuevos puntos en los que mejorar? este artículo te interesa.

Seguro que en alguna regata has visto cómo un buen regatista, pese a una mala salida o primera ceñida, consigue remontar muchas posiciones durante la empopada, alcanzando incluso al grupo de cabeza.

Entonces surge la pregunta: ¿Qué hacen esos regatistas para avanzar tan fácilmente en rumbos abiertos?

A continuación, el técnico y regatista Antonio Coronilla Soto comparte una serie de aspectos clave que pueden ayudarte a mejorar tu rendimiento en rumbos abiertos.

1. Tensión de baluma

Para mantener el equilibrio de la embarcación en empopada, es esencial regular correctamente la tensión de la baluma en función del viento.

La contra (vang) es el mecanismo que controla esta tensión. Durante la empopada, la baluma debe abrirse y cerrarse ligeramente al cazar la escota o al entrar una racha.

  • Si la contra está demasiado cazada, la baluma quedará cerrada y perderás velocidad.
  • Si está muy suelta, se abrirá en exceso y el control será menor.

El ajuste ideal depende de la intensidad del viento:

  • Más suelta en viento suave.
  • Más tensa en viento fuerte.

La clave está en observar la vela y ajustar la contra según el comportamiento de la baluma.

2. VMG: la eficiencia en la empopada

El VMG (Velocity Made Good) mide el equilibrio entre velocidad y distancia recorrida hacia la baliza.

En rumbos abiertos, debemos evitar la “popa pura” (rumbo directo a la baliza con el viento por la aleta), ya que es el trayecto más corto pero también el más lento.

Navegar ligeramente orzando o arribando permite:

  • Mantener la vela trabajando con flujo de aire continuo.
  • Maximizar el viento aparente, ganando velocidad.

El truco está en encontrar el ángulo en el que avanzas más rápido hacia la baliza, no el más directo.

3. Escora del barco

La escora influye directamente en el equilibrio y la velocidad del barco.

Como el rumbo ideal alterna entre contramurados y orzados, la escora debe acompañar cada fase:

  • En rumbo orzado, navega plano o con ligera escora, y caza un poco más la escota.
  • En rumbo contramurado, navega contraescorado, con la escota abierta (entre 90 y 95 grados).

Evita dar órdenes contradictorias: orzar contraescorando o arribar escorando. Eso genera resistencia y frena la embarcación.

Durante las transiciones, acompaña el movimiento con escoradas suaves para mantener el barco fluido.

4. Dirección y lectura de la ola

En condiciones de planeo, la dirección de la ola marca la diferencia. Aunque el oleaje suele venir a favor del viento, no todas las olas tienen la misma orientación.
Saber leer los cruces entre olas permite encadenar planeos y mantener la velocidad.

Como un surfista, el regatista debe anticipar qué ola seguir:

  • Detectar los cambios de dirección.
  • Ajustar el rumbo para aprovechar el siguiente planeo.

Cuanto más suaves sean las transiciones entre una ola y otra, más fácil será mantener la aceleración.

Conclusión

Estos aspectos técnicos —baluma, VMG, escora y lectura de la ola— marcan la diferencia en los rumbos abiertos de ILCA.

Pero recuerda: la velocidad no lo es todo. Combina la técnica con una buena táctica de regata para elegir la zona del campo más favorable y aprovechar cada racha.

Antonio Coronilla Soto
Regatista y técnico de la clase ILCA

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